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Boletín del Trabajo 1
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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Una puesta en común
Gerardina Gonzalez Marroquín Directora Oficina Subregional de OIT
Desde el año 1969, con la preocupación de ofrecer el apoyo técnico que los países de América Central, Haití, Panamá y República Dominicana requieren, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estableció una Oficina Subregional, con sede en San José, que cubre los países citados y forma parte de la Oficina Internacional del Trabajo que es el secretariado técnico de la Organización.
Como es bien conocido, la OIT tiene como mandato promover la paz y el progreso al fomentar la justicia social, impulsar la aplicación y el respeto de los derechos humanos y laborales internacionalmente reconocidos y contribuir a reducir la pobreza. Para cumplir con ese mandato y con el tripartismo que caracteriza a la Organización, la Oficina presta cooperación a las organizaciones de empleadores, a las de trabajadores y a los Gobiernos del área y comparte con ellos el desafío de contribuir a la reducción de las asimetrías sociales, a través de la promoción del Trabajo Decente que haga realidad las aspiraciones de las personas, por ser un trabajo productivo que se ejerce en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.
El Trabajo Decente se concreta a través de la promoción de las inversiones para lograr más y mejores empresas con más y mejores puestos de trabajo, la aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la puesta en marcha de políticas y programas efectivos de desarrollo de recursos humanos, la creación de empleo digno, la prevención de enfermedades profesionales y accidentes laborales, la mejora en los sistemas nacionales de seguridad social, la no discriminación y la equidad en el trabajo, y el diálogo social. Estos elementos están en el centro de los objetivos estratégicos que inspiran el trabajo de la OIT.
Mucho se ha avanzado en América Central y en la isla la Hispaniola desde 1969 hasta estos días. Sin embargo, los países de esta subregión región conforman un territorio en el cual alrededor de 47 millones de personas viven todavía en un mosaico de contradicciones y polarizaciones.
Para nadie es un secreto que en nuestra región resaltan problemas como el desempleo y el subempleo, la desprotección social, la limitada formación de los recursos humanos y la baja productividad que, sumados, constituyen factores determinantes para la pobreza (que en algunos países de la región alcanza hasta al setenta por ciento de la población).
A pesar de que algunos años han presentado un crecimiento económico significativo, no siempre ese crecimiento se refleja en un aumento de los niveles de empleo y por el contrario, en años recientes se ha visto crecer la economía informal en casi todos los países del área.
América Central, Haití y República Dominicana tiene la aspiración de mejorar la situación actual y tiene ya un camino delineado. Muestras de ello son la ratificación, por parte de todos los países del área, de los Convenios Fundamentales del Trabajo, así como el compromiso signado en el año 2005, en el Foro Subregional Tripartito para el Empleo, cuya Declaración - respaldada por el acuerdo de la Reunión de Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) – constituye la punta visible del iceberg que representa el proceso de promover el Trabajo Decente en la región. Los países siguen dando pasos importantes en el camino para hacer realidad las aspiraciones laborales de su población y para colocar el empleo y el trabajo decente como eje central de sus políticas macroeconómicas y de sus estrategias para el desarrollo.
Hay procesos iniciados, compromisos en marcha y voluntades dispuestas.
A partir de los contenidos del Plan de Acción para el Empleo y el Trabajo Decente, adoptado tripartitamente en el 2005, los países de América Central y República Dominicana se encuentran abocados a la tarea de diseñar un Programa Nacional de Trabajo Decente que, atendiendo las características y recursos del país, explicite las prioridades en el mundo del trabajo, los retos para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio, así como las metas para el desarrollo nacional y oriente la cooperación técnica que puede prestar la OIT.
Por otra parte y teniendo también en cuenta los elementos anteriores, el año pasado, en el seno de la Décimo Sexta Reunión Regional Americana convocada por la OIT, los mandantes expresaron su decidido compromiso para declarar el inicio de una “Década en pro del trabajo decente” lo que permite esperar grandes progresos en la región hasta el 2016.
Con toda la fuerza del movimiento descrito surge la necesidad de colocar en unas páginas compartidas la información y análisis de los procesos que se desarrollan. Esa puesta en común demanda esfuerzos de comunicación, espacios de intercambio entre quienes, día tras día, trabajan para mejorar las condiciones laborales y propiciar la productividad y competitividad de nuestros países en el marco de una mundialización que presenta grandes desafíos.
La OIT nuevamente toma la iniciativa de responder a las necesidades de los países a los que sirve y abre, a partir de hoy, el espacio que nos dará el Boletín del Trabajo, para contribuir a visibilizar las acciones de los países, sus proyectos, sus compromisos, sus voluntades, la interacción de empleadores, trabajadores y gobiernos, así como el acompañamiento que les brinda la Oficina Subregional de la OIT. A partir de esta fecha y periódicamente, pondremos a su disposición este espacio. Trataremos de traer al Boletín del Trabajo tanto los temas importantes como los urgentes y las voces de la región, las aspiraciones y los logros en el camino de construir sociedades más justas a través de la generación de Trabajo Decente.
Las páginas del Boletín del Trabajo estarán siempre disponibles para escribir en ellas, por eso, invitamos a nuestras queridas y nuestros queridos lectores a rubricarlas con sus aportes.
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viernes, 04 de mayo de 2007 |
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Según Observatorio Regional de Mercado Laboral
Baja calificación de mano de obra caracteriza a América Central y República Dominicana
· Desempleo se concentra en zonas urbanas · Mujeres y jóvenes los más afectados por el desempleo · Dos quintas partes de ocupados se encuentran autoempleados 
La poca calificación de la mano de obra y la falta de empleo decente, entre otros aspectos, propician el crecimiento del sector informal en América Central y República Dominicana, según el Primer Informe del Observatorio Regional de Mercado Laboral.
De acuerdo con el informe del observatorio, uno de los problemas presente en la mayoría de los países –y que obstruye la inserción en el mercado de trabajo- es la baja calificación de la mano de obra. Alrededor del 42% de trabajadores de la región no ha logrado completar primaria y el 13% no tiene educación alguna Dicho problema tiene su origen en las limitadas opciones de formación y capacitación existentes en la región. La tendencia es más pronunciada en las zonas rurales en donde un 61% de los trabajadores no ha conseguido completar la educación primaria.
Además, son muy pocas las personas que tienen acceso a la formación técnica, aspecto que lleva a una reducida capacidad de adaptación a tecnologías y procesos productivos de rápida evolución, por parte de los trabajadores, e incide en la capacidad de mejorar la competitividad del aparato productivo de la región con miras a una mayor integración con la economía mundial. No obstante la anterior situación, se presenta la aparente paradoja de que un mercado con pocos trabajadores educados, la mayor educación no garantiza un menor riesgo de desempleo, aunque sí una mayor participación laboral.
A la carencia de ciertas competencias básicas requeridas por el mercado –explica el informe-, se suma la escasa generación de empleos por parte de la empresa privada y el sector público. Esto ha conducido a que el sector informal se convierta en la única opción de inserción laboral para muchas personas, pero en la mayoría de los casos, los puestos de trabajo en este sector suelen ser de limitada productividad, de ingresos muy bajos e irregulares, con el agravante de que generalmente carecen de garantías sociales.
Según el informe, el aporte de la empresa privada en la creación de empleo es aún limitada. Esta capta el 45% de los ocupados, siendo la empresa privada costarricense la que absorbe una mayor cantidad con un 60%, contrario a su contraparte nicaragüense, la cual emplea a solo un 41% de los trabajadores.
En relación con la forma de incorporación al mercado, el observatorio señala que un poco más de la mitad de la población ocupada total en la región (54%) se incorporó al trabajo bajo una relación salarial. Este tipo de incorporación es mayor en países como Costa Rica, Panamá y El Salvador.
En la región el autoempleo constituye una de las forma de inserción laboral más importantes. Aproximadamente dos quintas partes de la mano de obra ocupada se incorpora al mercado laboral por medio del autoempleo (trabajadores por cuenta propia y los familiares no remunerados). Esta forma de inserción laboral tiene mayor presencia en las zonas rurales, especialmente en Guatemala, Honduras, Panamá y República Dominicana, en donde casi tres de cada cinco ocupados rurales son autoempleados.
Cerca de 1,5 millones de centroamericanos y dominicanos se encuentran desempleados. El desempleo se concentra en el área urbana. Las tasas de desempleo son más elevadas en lo que respecta a las mujeres y las personas jóvenes. De acuerdo con el OML, solo dos de cada cinco mujeres en edad activa forman parte de la fuerza laboral y la probabilidad de que los y las jóvenes sufran desempleo es tres o cuatro veces mayor que la de los adultos.
La agricultura continúa siendo una de las actividades principales en la generación de empleo pues absorbe a aproximadamente un 27% de los ocupados. Esta situación se da principalmente en países como Honduras y Guatemala. Sin embargo la gran mayoría de las actividades se concentran en producción de pequeña escala de tipo tradicional y de baja productividad, por lo que resulta un sector muy vulnerable.
Por otra parte, según el informe, se observa que el sector comercio toma auge en la generación de empleo, absorbiendo al 25% del total de los ocupados. En países como El Salvador y República Dominicana el comercio se convierte en la primera fuente de empleo y, prácticamente en toda la región, representa la principal actividad productiva en las zonas urbanas. Entre las actividades comerciales, el comercio al por menor concentra la mayor cantidad de empleos
En la presentación del informe, Ignacio Nicolau, Coordinador Técnico de la AECI manifestó "Se espera que con informes como el presentado, se contribuya con el conocimiento de las distintas situaciones sociolaborales de la región y así facilitar la toma de decisiones que favorezcan el funcionamiento del mercado de trabajo en el ámbito del empleo y la formación" .
Por su parte, Gerardina González Marroquín, Directora de la Oficina Subregional de la OIT, expresó "Este retrato de nuestro mercado laboral pone en evidencia los retos que comparten nuestros países. Y, sin lugar a dudas, uno de los grandes desafíos es el de crear Trabajo Decente*. Dar solución a los problemas detectados es parte de la promoción de un trabajo digno y productivo, que contribuya a eliminar la pobreza y a promover el desarrollo de la región".
"La OIT confirma una vez más- enfatizó Gerardina González- que el conocimiento del mercado laboral está incompleto por la carencia de estadísticas que cubran la oferta de puestos de empleo mediante una encuesta a establecimientos".
El Observatorio fue creado en 2006 mediante un convenio suscrito entre la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), y la Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC) del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Constituye un sistema integrado de información y conocimiento que analiza, investiga y estudia distintas dimensiones del mercado con el fin de contribuir a mejorar los procesos de inserción en el mercado de trabajo en la región, incidiendo en la formación y la orientación de los trabajadores, en la gestión de los servicios públicos de empleo y en la información de los empleadores.
El Informe fue presentado por Juan Carlos Obando y Liliana Rojas, analistas del Observatorio Regional de Mercado Laboral; Ignacio Nicolau, Coordinador Técnico de la AECI; y la Directora de la Oficina Subregional de la OIT, Gerardina González, Marroquín. |
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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Entrevista a Ricaurte Vásquez Morales*
Ampliación del Canal de Panamá
"Más de 42 mil puestos de trabajo van a ser requeridos"
Una de las obras de infraestructura más relevantes de la región es, sin duda alguna, la construcción de un tercer juego de exclusas en el canal de Panamá que permitirá el tránsito de barcos de mayor capacidad. La obra, que representa una inversión estimada en 5.259 millones de dólares, tendrá repercusiones en los ámbitos económico y social de este país y constituirá, al mismo tiempo, una oportunidad para los países vecinos.
Una de las personas que lideraron el proyecto de la ampliación de esta ruta interoceánica fue el Dr. Ricaurte Vásquez Morales*. El Boletín del Trabajo conversó con él en los últimos días de su gestión como Ministro de Asuntos del Canal y Presidente de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal. Ricaurte Vásquez nos habla sobre el impacto laboral que tendrá la ampliación de la ruta que une los océanos Atlántico y Pacífico.
El gobierno panameño ha reiterado, en distintos foros, la trascendencia que tendrá el proyecto de ampliación del canal. Se afirma que ese confirmaría a Panamá como un "centro de oportunidades" para diversos sectores. ¿Podría usted comentarnos a grandes rasgos qué impacto tendrá esta obra para su país?
Históricamente este país ha sido un centro de comercio internacional desde que Vasco Núñez de Balboa descubriera el Océano Pacífico por Panamá en 1513. Desde ese momento, Panamá se convirtió en uno de los más importantes centros de comercio de las Américas. Por lo tanto, no es de sorprenderse que los panameños hayamos decidido a favor de la ampliación del Canal. De esta manera nos aseguramos que el valor de la ruta por Panamá se mantiene o aumenta. Simultáneamente la competitividad de Panamá se mejora para los efectos de continuar sirviendo como el centro de comercio, distribución y logística más importante del Continente. 
Los servicios navieros que utilizan el Canal de Panamá representan unas 145 rutas de comercio mundial y desde Panamá se tocan los puertos más importantes del mundo. Es por ello que aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial utiliza esta vía interoceánica.
Las oportunidades que resultarán de la ampliación del Canal no se limitarán solamente a Panamá. Al disponer la región de una infraestructura moderna que sirva al comercio internacional, le aumenta la capacidad exportadora a los países de la región al reducir los costos de transporte de sus importaciones y exportaciones.
¿Cuantos empleos, directos e indirectos, se estima que generará esta ampliación de la ruta interoceánica? ¿Qué tipo de empleos serán estos?
Se ha estimado que el Canal generará, con el proyecto de Tercer Juego de Esclusas, unos 8,500 puestos de trabajo directos. Estos puestos de trabajo estarán orientados a personal relacionado con la construcción de obras civiles a gran escala como ésta. Dentro de las competencias más importantes se encuentran múltiples ramas de la ingeniería, incluyendo aquella que tiene responsabilidad con programas medioambientales, la protección de los recursos naturales, entre otros.
Por otra parte, el personal de campo incluye operadores de equipo pesado dimensionado para los volúmenes de trabajo de un proyecto de esta magnitud, agrimensores, soldadores, mecánicos, albañiles, especialistas en concreto y electricistas, solo para nombrar algunas.
Sin embargo de forma indirecta se deben generar entre 5 y 7 puestos de trabajo por cada puesto directo con lo que se estima que más de 42,000 puestos de trabajo van a ser requeridos. Estos representan una gama mucho más amplia de especialidades e incluyen entre otros, médicos, enfermeras, contadores, economistas, banqueros… A todas luces, la Ampliación del Canal representa una oportunidad única de crecimiento económico, de generación de empleo y de mejoramiento del capital humano del país.
¿Dispone Panamá del recurso humano formado para los distintos sectores de trabajo dentro de la obra? Si no es así, podría comentarnos ¿Cuáles son las áreas donde se encuentra deficiencias en la formación de recursos y qué se está haciendo para satisfacer esa necesidad?
La pregunta requiere de una respuesta calificada. Por una parte viven en Panamá una gran cantidad de profesionales calificados para llevar a cabo la obra. Evidentemente que si el ritmo de crecimiento continúa de tal manera que otros proyectos tengan que competir por los mismos recursos, las limitaciones de recurso humano serán más notables. Sin embargo antes de considerarlo como un problema, Panamá va a aprovechar la oportunidad para poder aumentar el número de personas calificadas y preparadas para acometer tareas como la propuesta.
Es por ello que aún antes del inicio de la construcción del Tercer Juego de Esclusas, tanto la Autoridad del Canal de Panamá como el Gobierno Nacional han estado trabajando de forma mancomunada de manera que se pueda calificar a los estándares requeridos el mayor número de panameños para dichas tareas. Es así que el Gobierno Panameño ha destinado un monto en exceso de US$ 50.0 millones para los programas de adiestramiento de personal. Especialmente en la enseñanza acelerada de inglés y de programas de adiestramiento técnico en las especialidades descritas con el propósito de lograr que un número mayor de panameños tengan oportunidad de aprovechar las oportunidades de empleo que se presentarán.
Esta adecuación del canal a la demanda de servicios marítimos internacional generará seguramente una transformación del mercado laboral. ¿Cuál es su opinión sobre el proceso de internacionalización del trabajo que este proyecto generaría?
Indudablemente que con un mayor número de panameños entrenados para trabajar en proyectos de esta envergadura, las posibilidades de empleo de este personal calificado aumentan y traspasan los límites geográficos del país. Esta fue la experiencia con los panameños que se especializaron durante la construcción del oleoducto transísmico durante la década de los ochenta.
En estos casos las limitaciones surgen de otros elementos como los culturales y las tradiciones propias de los individuos y su capacidad de adaptarse a las condiciones de trabajo de un país o sitio que le sea significativamente diferente que aquello que tiene por costumbre. A pesar de la globalización y la apertura de los mercados internacionales, en el caso del trabajo existen barreras diferentes que limitan la plena movilidad del recurso humano.
La Autoridad del Canal tiene ya abierto un espacio para la recepción de solicitudes de empleo en la obra, ¿cuales son las condiciones y los principios en los que se sustentarán las contrataciones para que se garantice el Trabajo Decente, es decir ingreso justo, seguridad y protección social, igualdad de trato y libertad de organización, entre otras condiciones?
La Autoridad del Canal de Panamá se ha caracterizado por mantener los más elevados principios de contratación laboral. En todos los casos consideramos que las condiciones de empleo, las facilidades, las prestaciones y otros beneficios laborales exceden las condiciones normales de trabajo del país y de la región. Por lo tanto, en su condición de empresa líder dentro del país, la Autoridad del Canal de Panamá mantiene liderazgo con respecto a régimen laboral.
¿Más allá de Panamá, cuál será el efecto positivo, económico y social que el proyecto tendrá para los países de Centroamérica y América Latina?
Con la ampliación del Canal de Panamá se logra una mayor capacidad para atender el comercio mundial y en consecuencia se abren nuevas oportunidades para los productos regionales y los posibles destinos que estas exportaciones pueden alcanzar. Si consideramos el caso de Chile, geográficamente localizado en un extremo del continente, resulta mucho más factible aprovechar un volumen mayor de tránsito por el Canal de Panamá para poder hacer acopio, almacenaje y distribución de la mercancía de la región y que la misma pueda ser canalizada a los diversos mercados del mundo.
Si bien el mayor beneficiario de la ampliación del Canal será Panamá y los panameños, no es menos cierto que la ampliación del Canal abre nuevas oportunidades para todos los países de la región.
* El Dr. Ricaurte Vásquez asumió el Ministerio para Asuntos del Canal en 2004. Antes, y siempre dentro de Autoridad del Canal, se había desempeñado como Subadministrador y Director de Finanzas. Entre su vasta experiencia Ricaurte Vásquez cuenta el haber sido Ministro de Economía y Finanzas, Ministro de Planificación Económica, Ministro de Hacienda y Tesoro. Fuera de la gestión pública ha sido asesor de diversas empresas y profesor universitario. Doctor en Filosofía, cuenta también con grados académicos en Economía y Ciencias, con especializaciones en Finanzas, Estadística y Matemáticas. |
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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Según Informe mundial de OIT sobre igualdad en el trabajo 2007
A pesar de los progresos alcanzados, la discriminación en el trabajo es persistente y adopta nuevas formas
Trato desigual a las mujeres una de las formas de discriminación más extendidas en América Central y República Dominicana
La lucha contra la discriminación en el mundo del trabajo registra importantes progresos, pero existe preocupación porque continúa siendo significativa y persistente con creciente desigualdad de ingresos y oportunidades, indica el nuevo informe difundido por la OIT.
La Oficina Internacional del Trabajo (OIT) publicó el más exhaustivo informe que ha realizado hasta el momento sobre discriminación, "La igualdad en el trabajo: afrontar los desafíos que se plantean", en el cual ofrece un panorama de la discriminación laboral en el mundo, incluyendo sus formas tradicionales con base en sexo, etnia y religión, y también manifestaciones más nuevas relacionadas con edad, orientación sexual, estilos de vida, VIH/SIDA y discapacidad.
"El panorama mundial de la lucha por superar la discriminación evidencia un contraste de fracasos y de progresos decisivos", dice el informe de la OIT, donde se citan avances desde la primera edición del informe ("La hora de la igualdad en el trabajo", 2003) y se hace notar que la mayoría de los 180 Estados Miembros de la OIT han ratificado los dos convenios fundamentales sobre discriminación y por lo tanto se han comprometido a contar con legislación y políticas para combatirla.
Un tema destacado en la publicación es la persistencia de las brechas de género en el empleo y la necesidad de políticas integradas para abordar la discriminación en las remuneraciones, la segregación ocupacional y la necesidad de conciliar el trabajo con las responsabilidades familiares. Las tasas de participación femenina en la fuerza de trabajo continuaron aumentando significativamente hasta 56,6 por ciento, lo cual ha contribuido a disminuir la brecha en relación a ese indicador. Pero el informe también advierte que los resultados están desigualmente distribuidos en el panorama mundial.
El informe dice que los Estados Miembros de la OIT han avanzado de manera notable en sus esfuerzos por abordar la discriminación laboral. Destaca que en 2007 nueve de cada 10 Estados Miembros de la OIT han ratificado los dos convenios fundamentales sobre discriminación. Sin embargo, el informe alerta que combatir la discriminación en el trabajo es más urgente que hace cuatro años "en un mundo donde la desigualdad y la inseguridad se acentúan de manera manifiesta", añadiendo que "la existencia de desigualdades significativas y persistentes en los ingresos, los capitales y las oportunidades diluyen la eficacia de toda actuación encaminada a combatir la discriminación, lo cual puede provocar inestabilidad política y trastornos sociales que alteran la inversión y el crecimiento".
El informe ofrece diversos ejemplos de discriminación basada en etnia y religión, origen social o casta, así como la que experimentan indígenas y migrantes. Además alerta sobre las consecuencias de la discriminación contra trabajadores jóvenes y adultos mayores, así como también la que está basada en la orientación sexual, el VIH/SIDA o la discapacidad.
Recomendaciones
Este Informe mundial recomienda a sus Estados miembros una serie de medidas para combatir la discriminación y llevar adelante un plan de acción esbozado por la OIT, incluyendo la promoción de la igualdad de género a través de una acción internacional más integrada y coordinada; incorporar estrategias de no discriminación y de igualdad en los planes nacionales de trabajo decente de la OIT, considerando las necesidades específicas de cada colectivo; promulgar leyes más coherentes y mejorar su aplicación; contar con iniciativas no normativas como las que se pueden lograr con las estrategias de compra, crédito e inversión de los gobiernos; y apoyar a los trabajadores y empleadores a hacer realidad el objetivo de la igualdad en el trabajo a través de mecanismos como la negociación colectiva, la responsabilidad social empresarial y los códigos de conducta.
Los desafíos de América Central y República Dominicana
Al presentar el informe global -en la Oficina Subregional de la OIT, en San José- Valentina Forastieri, especialista de esta organización manifestó la profunda preocupación por la pervivencia en la región de las formas de discriminación señaladas por el informe, particularmente la referida al trato desigual que sufren las mujeres en el ámbito laboral
"Dentro de todas las formas d e discriminación presentes en la región, hay particular preocupación por la que se efectúa a partir de la condición de género. Esta es una de las formas más extendidas en el mundo situación que se reproduce en nuestra región", apunto Forastieri.
Sin lugar a dudas el índice de empleo de las mujeres ha aumentado en la mayoría de los países de la región. En América Latina y el Caribe los índices son del 49,2 por ciento. En América Central y República Dominicana solo cerca del 41 por ciento de las mujeres en edad activa forman parte de la fuerza laboral. Sin embargo, un factor clave para calibrar el progreso de las mujeres en el mundo laboral es su acceso a puestos de trabajo de calidad, a saber, jurídicos, de alta dirección o de gestión, y en éstos sólo representan el 28 por ciento, lo que aún equivale a una minoría. El progreso conseguido en América se ha traducido en el mayor porcentaje de mujeres en dichos puestos de relevancia, (35 por ciento en América Latina y el Caribe).
En el caso de América Central y República Dominicana se observa que las mujeres participan menos en el mercado de trabajo, sobre todo en las zonas rurales, la mayoría en condiciones de trabajo precario y en la economía informal. Las mujeres siguen siendo también las que perciben más bajos salarios por realizar el mismo trabajo que los hombres a pesar de que en muchos casos aquellas poseen mayores niveles de formación. Entre las mujeres más discriminadas se cuentan a las indígenas y afrodescendientes. Persiste además una discriminación en función de la maternidad, el cuidado de los hijos, y son las mujeres más jóvenes, en plena etapa reproductiva, "las más discriminadas". La persistencia de la brecha de género contribuye a una "feminización" de la pobreza entre los trabajadores de nuestra región", enfatizó la especialista de OIT
La Oficina Subregional de la OIT también mostró su preocupación porque la discriminación de los pueblos indígenas en la región resulta igual de seria y dominante. Los indígenas pertenecen al 15% de las personas más pobres del mundo. En América Central, los pueblos indígenas generalmente solo tienen probabilidades de obtener puestos de trabajo en el sector informal, carentes de remuneración y principalmente en el sector agrícola, situación que, junto a otros factores, propicia el trabajo infantil y otras formas de explotación económica de la niñez que se presentan en estos países.
Entre las discriminaciones por razón de edad, sobre las que se hizo énfasis para nuestra región está el hecho de que numerosos jóvenes de América Central se encuentren excluidos del mundo del trabajo. Entre todas las edades productivas, las personas jóvenes sufren las más altas tasas de desempleo. En la región la posibilidad de que los jóvenes sufran desempleo es tres o cuatro veces mayor que la de las personas adultas jóvenes. La combinación de factores como la falta de oportunidades (de empleo y formación) empuja a muchos/as jóvenes a territorios de vulnerabilidad y estigmatización social.
Por otra parte se indicó que hoy en día hay una creciente preocupación por el trato injusto que reciben las personas que sufren VIH/SIDA, Lo cual se está convirtiendo en un tema de interés en el lugar de trabajo. Este grupo de la población padece la discriminación en los procesos de contratación, excluyentes, y luego ya en el mundo del trabajo en muchos casos son victimas del mobbing o acoso laboral.
Al referirse a los avances y retos que tiene la región de América Central y República Dominicana Forastieri destacó que los países de América Central han ratificado los dos convenios fundamentales en materia de discriminación: el Convenio No. 100 Convenio sobre igualdad de remuneración, y el Convenio 111 discriminación (empleo y ocupación).
"Sin embargo falta que legislaciones, políticas y mecanismos de aplicación estén en plena conformidad con los principios de dichos convenios como es el caso de la "igualdad de remuneración por trabajo de igual valor", uno de los conceptos menos comprendidos en el ámbito de la lucha contra la discriminación", dijo.
"Es urgente el impulso de políticas activas de mercado de trabajo, de generación de empleo y subvenciones de contratación de categorías de trabajadores tradicionalmente discriminados", agregó la especialista de OIT.
La región tiene el gran reto de que los programas de Trabajo Decente, cuya formulación es un compromiso adquirido por todos los países en 2005, incorporen las cuestiones relativas a la no discriminación y la igualdad en el empleo.
Discriminación: es cualquier forma de distinción, exclusión social y laboral basada en motivos de raza/etnia, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social, que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el acceso al empleo en la formación y en las condiciones de trabajo. (C.111).
En los últimos años han sido cada vez más los países en ampliar la lista de esos motivos, incorporando la discapacidad, la edad, la condición migratoria, el estado de salud (VIH/SIDA), la orientación sexual, los estilos de vida, la afiliación sindical y la situación familiar, entre otros. |
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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En el mundo
Accidentes y enfermedades laborales causan 2,2 millones de muertes al año
En ocasión del Día Mundial sobre la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un nuevo llamado a respetar las normas internacionales adoptadas para enfrentar accidentes y enfermedades laborales que causan unas 2,2 millones de muertes al año.
"La conmemoración del Día Mundial sobre la Seguridad y la Salud en el Trabajo se realiza desde 1996, por iniciativa del movimiento sindical internacional coordinado por la Confederación Internacional de Sindicatos Libres (CIOLS), y evoca la memoria de los trabajadores heridos y fallecidos por el trabajo. En 2001 por solicitud del movimiento sindical internacional la OIT se adhirió a la campaña y desde entonces promueve y apoya dicha celebración en todo el mundo", explicó Valentina Forastieri, Especialista en Condiciones de Trabajo de la Oficina Subregional de de la OIT para Centroamérica, Haití, Panamá y República Dominicana.
"En ese momento –agregó Forastieri- se decidió cambiar el nombre de la conmemoración para darle un enfoque mas positivo orientado hacia el día mundial de la seguridad y la salud en el trabajo, pretendiendo, así, llamar la atención sobre la necesidad de promover trabajo seguro y digno para todos los trabajadores y recudir el número de lesiones graves y fatalidades en el mundo".
Las actividades conmemorativas se llevaron a cabo en todas las regiones del planeta. En América Latina se realizó una serie de eventos tripartitos para conmemorar esta fecha. Cabe destacar la celebración llevada a cabo con charlas magistrales, congresos y conferencias así como campañas de promoción en forma tripartita en: Panamá, República Dominicana, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Argentina, Chile, Uruguay , Colombia, Perú.
Muchos países han establecido el 28 de abril como una fecha para recordar la necesidad de seguridad y salud en el trabajo. En nuestra región, Panamá oficializó la celebración en 2006.
Los principales desafíos de América Central y República Dominicana
"En materia de salud y seguridad en el trabajo, nuestra región tiene desafíos importantes como son la actualización y aplicación de legislación en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo y la promoción de programas nacionales de trabajo seguro/trabajo decente en los cuales se de prioridad a los sectores más peligrosos y en las categorías de trabajadores más vulnerables en cada país", afirmó Forastieri.
La Especialista de la OIT también refirió como retos importantes: contar con sistemas nacionales de información en Seguridad y Salud en el Trabajo (registro y notificación de accidentes y enfermedades del trabajo); reforzar competencias de la inspección del trabajo, de los empleadores y lo trabajadores; y extender la protección, esto es vincular la Seguridad y Salud en el Trabajo con los Sistemas de Seguridad Social
Nuevo informe de la OIT
En un nuevo informe publicado para este día mundial de 2007, la OIT reiteró el llamado a promover la seguridad y salud en el trabajo, recurriendo a actividades de información e inspección y a la aplicación de las normas como un medio de reducir el número de accidentes, lesiones y enfermedades laborales, así como de aumentar la productividad.
"Los accidentes no son parte del trabajo", dijo la doctora Sameera Maziadi Al-Tuwaijri, la nueva directora del Programa de seguridad y salud en el trabajo de la OIT, "Safework". "La experiencia demuestra que la mayor parte de estos accidentes son prevenibles. Para que las prácticas de prevención sean efectivas deben ser aplicadas por gobiernos empleadores y trabajadores en forma sistemática, al nivel nacional y al de las empresas".
El informe de la OIT dice que aparte de unas 2,2 millones de muertes anuales causadas por accidentes o enfermedades laborales, más de 270 millones de trabajadores resultan lesionados y unas 160 millones sufren de enfermedades asociadas al trabajo. Esto causa un costo económico equivalente a 4 por ciento del PIB, superior en unas 20 veces a todos los recursos que se dedican a la ayuda oficial al desarrollo en el mundo.
El informe de la OIT destaca el vínculo entre el trabajo decente y la seguridad y salud ocupacional. El Programa de Trabajo Decente de la OIT ayuda a responder desde el lugar de trabajo en materia de prevención de accidentes y enfermedades laborales, al promover el respeto a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, sus normas internacionales, mecanismos de seguridad y salud ocupacional, inspección laboral, repertorios de recomendaciones prácticas sobre seguridad y salud en el trabajo y diálogo social.
La OIT adoptó el año pasado un enfoque sistemático para la seguridad y la salud en el trabajo en el "Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y la salud en el trabajo". Aparte de establecer parámetros para la promoción de la seguridad y la salud, este instrumento puede impulsar compromisos políticos para el desarrollo de estrategias nacionales destinadas a promover el mejoramiento permanente en materia de seguridad y salud laboral para disminuir enfermedades, lesiones y muertes; para dar pasos concretos hacia el logro de un ambiente de trabajo más seguro y sano; y para considerar periódicamente las medidas que podrían ser adoptadas con el fin de ratificar los Convenios de la OIT sobre este tema.
Junto a la Estrategia global en materia de seguridad y salud en el trabajo de la OIT, adoptada en 2003 por la Conferencia Internacional del Trabajo, este nuevo Convenio es una herramienta clave para reducir los accidentes y las enfermedades relacionados con el trabajo y por lo tanto contribuir a la realización del Programa Trabajo Decente de la OIT. |
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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Nuevos Proyectos
Con el apoyo del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos de América (USDOL) y bajo la responsabilidad técnica y el apoyo administrativo de la Oficina Subregional de la OIT en San José, Costa Rica dieron inicio dos nuevos proyectos:
- Uno de los proyectos, denominado “Verificación de las Recomendaciones del Libro Blanco”. Tiene como principal propósito constatar el progreso en los compromisos adquiridos por los Ministerios de Trabajo de América Central y República Dominicana en seis áreas plasmadas en el llamado Libro Blanco. Las áreas a las que se orientará la verificación serán: legislación laboral y su aplicación; necesidades presupuestarias y de personal de los Ministerios de Trabajo; fortalecimiento del sistema judicial en material laboral; garantías de proyección contra la discriminación en el trabajo; eliminación de las peores formas de trabajo infantil; y fomento de una cultura de cumplimiento.
- El otro proyecto, denominado "Fortalecimiento de la Justicia Laboral en América Central y República Dominicana" se desarrollará durante 2 años, en El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. El proyecto busca contribuir al fortalecimiento de la justicia laboral, en sede administrativa y judicial, que permita alcanzar un efectivo cumplimiento de las normas internacionales de trabajo de la OIT, en un contexto socioeconómico y político caracterizado por el fortalecimiento de los procesos de integración regional y la implementación de acuerdos de libre comercio.
Panamá y Costa Rica: Acuerdan medidas para erradicación de trabajo infantil de indígenas
Costa Rica y Panamá implementarán medidas, en el ámbito de la salud, la educación y la protección social para la prevención y erradicación del trabajo infantil en las poblaciones indígenas que participan en las distintas actividades agrícolas estacionales, a ambos lados de las frontera, según acordaron hoy en Primer Encuentro Binacional Comisiones Nacionales para la prevención y erradicación del trabajo infantil y protección de la persona adolescente. Representantes de las Comisiones y erradicación del trabajo infantil y protección de la persona adolescente trabajadora de ambos países, reunidos en la ciudad panameña de David, firmaron una declaración conjunta en la que se comprometen a proteger a la infancia indígena de la explotación laboral y a establecer ¨una comunicación permanente entre las instituciones públicas rectoras de los programas de la niñez y adolescencia de ambos países, que permitan prevenir, identificar y buscar soluciones a los problemas de mayor riesgo, como son: la falta de registro de nacimiento, atención en salud, acceso a servicios educativos, maltrato y trabajo infantil¨, según se destaca en la Declaración de David. Los compromisos fueron suscritos por el Viceministro de Trabajo de Panamá Edwin Salamín y su homólogo costarricense Álvaro González, así como, por Mario Viquez, presidente ejecutivo del Patronato Nacional de la Infancia de Costa Rica y el Viceministro de Desarrollo Social de Panamá, Felipe Cano. El acuerdo, establecido en la ¨I Reunión Binacional de Comisiones Nacionales de Prevención y erradicación del trabajo infantil y protección de la persona adolescente trabajadora de Panamá y Costa Rica, contó con la asistencia técnica del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), organismo que continuará dando asistencia en el proceso de seguimiento de los compromisos a petición de los países.
Las familias Ngöbe y Buglé emigran hacia Costa Rica, particularmente por dos razones, buscando acceso a la educación y salud, y para generar ingresos monetarios, esto último es común entre los trabajadores temporales. En ambos casos, el trabajo infantil, está presente, caracterizado por la participación de niños y niñas muy pequeños -4 y 5 años-, largas jornadas, las condiciones de vida adversas, determinadas por el hacinamiento, cambios climáticos, el desarrollo de trabajos peligrosos, -propios de la actividad agrícola, y especialmente en el caso de los niños y niñas emigrantes temporales, la incapacidad del seguimiento a sus estudios, debido precisamente a esa transitoriedad.
Texto de la Declaración de David
Sindicatos bananeros y Standard Fruit Company firmaron acuerdo en Costa Rica
Un acuerdo macro que reafirma el cumplimiento de Convenios Internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) referidos a la libertad sindical y negociación colectiva fue firmado, en Costa Rica, por representantes de la empresa Standard Fruit Company y la Coordinadora de Sindicatos Bananeros de Costa Rica (COSIBA).
El documento suscrito se produjo como resultado de reuniones entre las partes, en el marco de conversaciones sostenidas con la Coordinadora Latinoamericana de Sindicatos Bananeros (COLSIBA) e incluye acuerdos en materia sindical y ambiental.
En el acuerdo se hace referencia explicita a la aplicación de las normas contenidas en el Código de Trabajo de Costa Rica y las contenidas e los convenios de la OIT, a saber: El Convenio número 87, sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación; el Convenios número 98, sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva; y el Convenio número 135, sobre los representantes de los trabajadores.
En el documento suscrito la empresa se compromete a velar “porque los dirigentes sindicales no sean objeto de ningún tipo de discriminación y permitirá s libre ingreso a los centros de trabajo y área habitacionales de los trabajadores con el fin de que puedan tener la reuniones que consideren necesarias en tanto no afecte la actividad normal de la empresa y sin que se interrumpan las labores que se estén realizando”.
La empresa también se comprometió a “ser respetuosa de las facultades legales que dentro del principio de representación económico social los sindicatos pertenecientes a COSIBA ostenten en nombre de sus afiliados…”.
Las partes se comprometieron a mantener abierto un canal de diálogo, a través de un comité de seguimiento con representación de ambos firmantes, quienes se reunirán ordinariamente, al menos tres veces al año, para evaluar la marcha y cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco del acuerdo.
Por otra parte, y en el caso de denuncias laborales de COSIBA en relación con proveedores de fruta, la empresa se comprometió a hacerlas del conocimiento de éstos con el fin de que se les busque solución acorde con la ley nacional, los convenios de la OIT debidamente ratificados y las obligaciones pactadas en el contrato de compraventa de fruta.
El acuerdo firmado se aplicará en las fincas propiedad de la Standar Fruit Company de Costa Rica S.A, y en las que ésta tenga participación. El compromiso entró a regir a partir del 27 de marzo pasado. |
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jueves, 03 de mayo de 2007 |
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 Mercado laboral en Centroamérica y República Dominicana: Grandes desafíos regionales
Primera parte / Segunda parte / Tercera parte |

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